
El término de un ciclo: la despedida de la Casa Comunitaria de Formando Chile
Tras más de una década de funcionamiento, el pasado 31 de enero se llevó a cabo el cierre oficial de la Casa Comunitaria de Formando Chile, ubicada en El Barrero, sector de la comuna de Huechuraba.
Desde 2009, la Casa Comunitaria albergó a los voluntarios del Programa de Mentorías con el propósito de que pudieran vivir en el mismo entorno que la comunidad, bajo el lema: “La cabeza piensa donde pisan los pies”.
A lo largo de los años, innumerables historias quedaron grabadas entre sus paredes. En sus inicios, la Casa Comunitaria acogía a los/as voluntarios, quienes se hospedaban allí durante algunas semanas y experimentaban de primera mano la realidad de los estudiantes a los que acompañaban.
Además, las/os mentores/as fortalecían lazos con los vecinos al participar en celebraciones y actividades del sector. Con el tiempo, el lugar se transformó en la sede principal del Programa de Mentorías, recibiendo cada sábado a un grupo de estudiantes y sus voluntarios.
¿Por qué se cerró la Casa Comunitaria?
Con el rápido crecimiento de la organización, sostener esta sede se volvió complejo debido a su ubicación. “Ya no tenía sentido que un voluntario de otra comuna fuera hasta allá, porque él o ella se tenía que adaptar a una realidad diferente a la de esa comunidad”, explicó María José Eskenazi, directora del Programa de Mentorías.
Actualmente, la corporación cuenta con 21 sedes en tres regiones, por lo que un enfoque estratégico es clave para beneficiar a la comunidad. “Da tristeza ver que un espacio que brindó tantas oportunidades cierre, pero me alegra ver lo mucho que ha crecido Formando Chile”, señaló Federico Hoyl, exvoluntario en los primeros años del proyecto educativo.
Finalmente, el equipo actual de Formando Chile envía un especial saludo y agradecimiento a todos quienes fueron parte de la historia de la Casa Comunitaria y, en particular, del Programa de Mentorías.