• Sus propósitos para el segundo semestre contemplan querer integrar más la parte socioemocional con la académica (lenguaje y matemáticas) de la Escuela de Formación y potenciar más la “experiencia” de la Educación Superior en charlas y visitas para los estudiantes de III y IV medio de la EFIES.

Por Diego Zúñiga.

Ernesto Osses Santelices asumió a principios de junio como Coordinador Académico de la Escuela de Formación, cargo antecedido por el profesor Juan Manuel Henríquez. Ernesto es licenciado en Ciencias Naturales y Matemáticas de College UC con un major en ingeniería y un minor en innovación. Durante dos años fue parte del proyecto Enseña Chile y se desempeñó como profesor de matemáticas y física en el CEM Dr. Amador Neghme Rodriguez, Ex Liceo A-70, en Estación Central.

¿Por qué decidiste integrarte al equipo de Formando Chile?

Me llamó mucho la atención esta idea de la EFIES, porque no solo se centran en lo académico sino que también en desarrollar habilidades socioemocionales orientadas a la Educación Superior.

¿Eso diferencia a FCh de otros programas similares?

Sí, ese es el sello distintivo. El programa se propone desde esa idea. Está el curso de gestión personal, el trabajo con tutores, con mentores, triangulado con los profesores de aula. Y eso permite una formación más integral a los estudiantes.

“Los estudiantes de la EFIES saben a dónde quieren llegar, hay que involucrarlos con la Educación Superior para ayudarles a alcanzar este sueño”.

¿Cuáles son los desafíos en la EFIES para el segundo semestre?

Veo mucho el desafío de integrar esta parte socioemocional al área académica como tal. Lograrlo a partir de ciertas prácticas pedagógicas, técnicas en salas, experiencias, metodologías, etc, que promuevan habilidades pero que se rijan por contenidos de materia. Además de planificarlo así, la idea es que los estudiantes y los profesores lo reciban de esa manera.

¿Cómo se cumplirá este objetivo?

Este primer mes será más de observar y recabar datos de los profesores, tutores y estudiantes.  Ver sus experiencias, porque el objetivo de generar este espacio de aprendizaje es importante tomarlo del rol de que el profesor o tutor es “líder del aula”. Ellos conocen la EFIES desde antes, entonces también vengo a nutrirme de lo que han hecho. Me interesa realizar este cruce, entre lo académico y la gestión personal, y aterrizarlo en un programa más concreto.

En la foto: Ernesto (a la izquierda), junto a profesores y tutores en la despedida de Juan Manuel Henríquez.

En el caso de presentarse un aumento en la deserción o inasistencia de los estudiantes ¿qué estrategias se pueden implementar?

Lo primero es el rol del profesor o el tutor de reflexionar que no solo es un apoyo académico, sino también en el proceso, de ser motivador, un agente de energía. Es importante triangular información, que desde la Coordinación sepamos qué ocurre en ese espacio entre tutor/profesor y alumno. Al conocer las causas de la inasistencia o posibles deserciones, empezar a generar estrategias más concretas.

“Existe el problema de que el sistema educativo homogeniza a los estudiantes. Para trabajar la inclusión, necesariamente hay que reconocer la diversidad”.

¿Como cuáles?

Por ejemplo, si es una desmotivación ligada a que necesitan más información de lo que sería su futuro académico, que tengan experiencias que los acerquen a la universidad. Que en las visitan sean recibidos por otros estudiantes de su contexto. Los estudiantes de la EFIES saben a dónde quieren llegar, hay que involucrarlos con la Educación Superior para ayudarles a alcanzar este sueño.  La motivación, sobre todo en la época de la adolescencia, es muy difícil porque les cuesta proyectarse tan a largo plazo. Es necesario ir manteniéndoles prendido ese espíritu. Por eso creo que los tutores son un pilar fundamental. Ellos también son estudiantes y pueden narrar desde ese diálogo: generar instancias para que este sueño se vaya recordando y así mantener la motivación estable.

Se habla mucho de romper brechas socioeconómicas en la educación y de inclusión. ¿Cómo evalúas los programas del Mineduc y en general el enfoque de las políticas públicas en estos temas?

Existe el problema de que el sistema educativo homogeniza a los estudiantes. Para trabajar la inclusión, necesariamente hay que reconocer la diversidad. Y esto no se puede hacer si se habla de la escuela desde lo homogéneo. Tenemos esta idea de que todos somos iguales y debemos serlo. No todos los estudiantes tienen las mismas competencias y habilidades. Y tampoco, no todos tienen las mismas costumbres, creencias, valores y nivel socioeconómico.

“Es importante entender el voluntariado como una red de retribución, de aporte constante entre unos y otros. Es una manera de contribuir, pero también entrega una experiencia enriquecedora a los mismos voluntarios/as”.

¿Cuál es la importancia de ser voluntario/a? ¿Qué llamado le haces a los jóvenes universitarios?

Es importante entender el voluntariado como una red de retribución, de aporte constante entre unos y otros. Es una manera de contribuir, pero también entrega una experiencia enriquecedora a los mismos voluntarios/as. Creo que todo estudiante en la Educación Superior, debiese hacer un voluntariado relacionado a educación porque hace replantearte qué quieres de la sociedad y cuál es tu postura. Responde al trabajo con personas y es algo de lo que no podemos escapar. También beneficia porque impulsa a generar espacios de reflexión. Por último, los voluntariados no deben tomarse a la ligera. Hay que involucrarse porque eso nos hace crecer como sociedad.